Firmar un contrato de alquiler sin leerlo con atención es una de las causas más frecuentes de conflictos entre propietarios e inquilinos. Estas son las cláusulas que más conviene revisar.
1. Plazo y destino
Verificá la duración del contrato y para qué se puede usar el inmueble (vivienda, comercio, oficina). Cambiar el destino puede ser causal de incumplimiento.
2. Precio y actualización
Revisá cómo y cada cuánto se actualiza el alquiler, y qué índice se utiliza. Debe estar claro para ambas partes.
3. Garantía
Entendé qué tipo de garantía se pide (propietaria, seguro de caución, aval) y qué obligaciones asume cada persona involucrada.
4. Expensas y servicios
Aclará quién paga expensas, impuestos y servicios, y desde qué momento. Es una fuente habitual de desacuerdos.
5. Reparaciones y mejoras
El contrato debe definir quién se hace cargo de arreglos comunes, urgentes y de las mejoras que quiera hacer el inquilino.
6. Rescisión anticipada
Mirá las condiciones y los costos de terminar el contrato antes de tiempo, tanto para el inquilino como para el propietario.
7. Estado del inmueble
Es recomendable adjuntar un inventario con fotos del estado del inmueble al comenzar. Esto evita discusiones al momento de la devolución.
Este artículo es informativo y no reemplaza el asesoramiento legal personalizado. Cada caso tiene particularidades que conviene analizar con un abogado.



